El 75% de los pollos contienen Campylobacters
Según la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA), el 75,8% de los pollos contienen Campylobacters y el 15,7% presenta también rastros de salmonela. Estas bacterias son las responsables de las dos enfermedades alimentarias más frecuentes en seres humanos.
Esto quiere decir que tres de cada cuatro pollos no se deberían usar para comer, y, por precaución, el otro tampoco.
Está todo muy bien montado. El proceso funciona de la siguiente forma:
1 – Te meten en el cuerpo las bacterias a través de la comida.
2 – Para tratar eso te enchufan los antibióticos.
3 – Los antibióticos te destrozan la flora intestinal.
4 – La ausencia de flora intestinal permite la proliferación descontrolada de hongos cándida.
5 – Los hongos cándida producen permeabilidad del intestino e intoxican el organismo con sus residuos.
6 – Entonces llegan las enfermedades autoinmunes e incluso los trastornos psicológicos.
7 – Se tratan con más medicamentos que agravan la situación.
8 – El ser humano que ha pasado todo este proceso queda física y mentalmente convertido en una piltrafa. Lo curioso es que nunca llegará a saber ni entender cómo empezó la cadena de despropósitos.
9 – Mientras, algunos han ganado mucho dinero con todo ese proceso.
10 – La nota sádica viene cuando le hacen creer al pobre inocente que los que se han lucrado con su desgracia son unos seres maravillosos que han dedicado su vida entera a cuidar su salud y la de la población mundial.
11 – El final macabro del cuento tiene su desenlace en el momento en el que la pobre víctima está haciendo un donativo a sus verdugos para que investiguen la manera de curar todos sus achaques.


