La vergonzosa publicidad encubierta del Ibuprofeno
He visto con un gran asombro cómo decían con total naturalidad que El ibuprofeno podría aumentar nuestra esperanza de vida
La gente que oye esa aberración, teniendo en cuenta que la mayoría piensa que lo que se dice en la tele son verdades absolutas, anota en su mente lo que ha oído en TV. Aunque no vaya a comprarlo enseguida, la próxima vez que tenga que elegir entre diferentes venenos, su subconsciente se decantará con una gran probabilidad por esa droga tóxica, que, para más recochineo, se vende sin receta.
Luego, buscas la noticia y dice así:
«Los investigadores aún no han determinado por qué el ibuprofeno, que suele emplearse para tratar el dolor y la fiebre, tiene este efecto en gusanos, en la mosca de la fruta y en la levadura, pero consideran que es interesante seguir progresando en esa línea».
O sea, que lo de que alarga la vida es una suposición simplista y sin fundamento, que sería delito mencionar en un país donde imperaran la ley y los derechos humanos.
Se supone alegremente que algo que alarga la vida de las moscas va a hacer lo mismo con los seres humanos. Bajo esa premisa, la primera recomendación sería comer mierda, pues es el alimento preferido por las moscas.
Tampoco dicen qué cantidad de alimento le han dado a las moscas, pues, está científicamente demostrado que las moscas a las que se les hace pasar mucha hambre viven el doble de las que comen todo lo que quieren. Cuando con el Ibuprofeno sólo aumenta la esperanza de vida un miserable 15%.
Yo no he estado presente durante el estudio, pero se me ocurre una manera de afirmar lo que han dicho sin mentir: se mata de hambre a las moscas mientras se les suminstra Ibuprofeno. La restricción calórica aumenta la esperanza de vida un 100%, pero como el ibuprofeno la recorta un 85%, todavía queda un aumento neto de un 15% para publicarlo en el estudio. Se cobra del laboratorio que fabrica las pastillitas y que te ha encomendado el estudio con la condición de que el resultado fuera rentable para la empresa. Y al mismo tiempo nadie te puede acusar de mentir, ya que la dieta de las moscas es algo que a nadie interesa ni nadie va a preguntar.
Si lo que estuvieran recomendando abiertamente fuera inocuo, se podría etiquetar de publicidad engañosa, pero si lo que publicitan tiene un centenar de efectos secundarios graves, ya debería entrar en las leyes penales.
Voy a citar algunas de las cosillas que le suelen ocurrir a los que toman la recién descubierta fuente de la eterna juventud:
Hemorragia y úlceras pépticas.
Perforación gástrica o intestinal (en algunos casos mortales).
Reacciones alérgicas graves (shock anafiláctico).
Lupus eritematoso sistémico, caída del cabello.
Insuficiencia cardíaca o tensión arterial elevada.
Alteraciones o insuficiencia renal (fallo del correcto funcionamiento de los riñones).
Lesiones del hígado, hepatitis (inflamación del hígado).
Vómitos de sangre o de aspecto similar a los posos de café.
Los que se atrevan a leer el prospecto entero que pinchen aquí
Si alguien piensa que un veneno que tomado esporádicamente te puede destrozar los órganos, tomado asiduamente te va a alargar la vida, debería consultarlo con la almohada.
Lo peor de estos lavados de cerebro es que, aunque luego se desmientan, como el desmentido ya no sale en los medios de (in)comunicación, no se entera nadie. Todos siguen con la primera idea que les han inculcado, arruinando su salud con la sonrisa en los labios.


