La eficacia real de la mayor parte de los tratamientos médicos no se ha constatado ¡NUNCA!
El argumento más utilizado por los prebostes de la medicina alopática, convencional o farmacológica para descalificar las terapias naturales y alternativas suele ser siempre el de que no existen evidencias científicas que avalen sus resultados. La experiencia clínica de quienes trabajan con ellas no les vale. Y, sin embargo, ¿qué eficacia real tienen los tratamientos médicos? ¿Están científicamente avalados? En absoluto.
El British Medical Journal ha puesto en marcha un proyecto en continua actualización bajo el nombre de Clinical Evidence según el cual de los casi 2.500 tratamientos analizados sólo el 13% son claramente beneficiosos, el 23% pueden ser algo beneficiosos, el 8% están entre beneficiosos y dañinos, el 6% es poco probable que sean beneficiosos y el 4% pueden ser ineficaces y/o dañinos. Del 46% restante no se sabe ¡nada!


