Parto de andar por casa

Dar a luz es un proceso natural que se ha hecho sin problemas durante millones de años. El cuerpo de todos los seres vivos ha evolucionado para cumplir a la perfección todas las funciones biológicas necesarias para la supervivencia de la especie, y parir es una de ellas.
Todos los animales salvajes nacen sin ningún esfuerzo ni problema de ninguna clase. También lo han hecho los seres humanos durante miles de años, pero, en las últimas décadas, el parto se ha convertido en un negocio y, como en todos los negocios, lo han diseñado como una cadena de montaje para que sea lo más rentable posible.
La industria se ha apropiado del completo proceso de fabricación de niños: fecundación, embarazo, parto, lactancia, alimentación del niño, vacunas, etc. Lo que siempre se había hecho con la misma naturalidad que beber agua, respirar o peinarse, ahora necesita ser enseñado, supervisado y programado por «expertos», que desprecian totalmente la forma natural y ancestral de hacer todas esas cosas.
Para conseguir que todas las madres pasen por el aro, han exagerado hasta el infinito los riesgos de que se complique el parto. Pero, sobre todo, han jugado con los sentimientos de los padres haciéndoles creer que toda la medicalización del embarazo y el parto es lo más conveniente para su futuro hijo.
El parto en todas las películas se presenta como algo terrible y doloroso. Eso crea un condicionamiento cultural y produce que el miedo al dolor agarrote las partes que deberían dilatarse, y sea más doloroso de lo que debería. En los documentales podemos ver que los animales salvajes paren a sus crías sin el menor esfuerzo ni dolor, y que a los dos minutos pueden correr sin cansarse, como si no hubiera pasado nada.
¿Por qué los seres humanos son la única especie que tiene dolor en el parto?
La respuesta es muy sencilla, porque somos la única especie de todo el planeta que no vive en armonía con las leyes de su propia biología.

  • – Hacemos una vida sedentaria y no usamos el 80% de los músculos.
  • – Cosumimos medicamentos y drogas que alteran las funciones más básicas del cuerpo humano.
  • – En vez de beber agua, ingerimos refrescos azucarados que ensucian, irritan y deshidratan el organismo.
  • – Cuando al comer su carne, las hormonas que les dan a los animales entran en el cuerpo de una mujer, provocan distorsiones. La mezcla absurda de hormonas de todos los colores engañan al cuerpo y alteran sus funciones. Peor todavía ocurre con los disruptores endocrinos, que suplantan a las hormonas y vuelven loco al sistema. Ver el siguiente artículo: La grave amenaza de los disruptores endocrinos
  • – Y lo peor de todo, somos el único animal que come sin tener hambre. La gente come cuatro veces más proteínas de las que necesita para no tener carencias y llevar una vida sana. Con el agravante de que ese exceso de proteínas es de origen animal, con toda la carga de toxinas y venenos que lleva la carne de animales engordados con comida basura, antibióticos y hormonas.

Este brutal exceso de proteína acidifica los fluidos internos, y ese entorno ácido reseca los tejidos y les hace perder su elasticidad. Ése, junto con la deshidratación, son los motivos de los dolores en el parto: los tejidos que han perdido su elasticidad no pueden dilatar lo que deberían. Por el mismo motivo, despues de dar a luz a muchas mujeres se les quedan grietas en la piel.
Aparte de todo lo dicho anteriormente, poner a la madre boca arriba para parir es una aberración digna de una sala de tortura de la Santa Inquisición. Se debe estar de pie o en cuclillas para facilitar el proceso.
También es muy grave el abuso de las cesáreas que se hacen, sobre todo, en las clínicas privadas, que las cesáreas se cobran aparte. Las complicaciones que pueden surgir en un parto debido a la vida antinatural de la madre explicarían una de cada 10 cesáreas que se practican, pero no el resto. Las cesáreas innecesarias son un riesgo alto, tanto para la madre como para el bebé.
Cuando el niño nace se debe dejar sobre el pecho de su madre, para que los dos sientan el contacto en su piel. Eso de llevarse al niño, tenerlo horas separado de su madre, vacunarlo en las primeras horas de su vida o darle biberón, es una de las mayores salvajadas que ha hecho la especie humana en toda su historia.
A continuación pongo un vídeo que va muy bien para desmitificar todos los horrores que quieren hacernos creer sobre el parto. Es de una chica que da a luz sin ningún tipo de asistencia. A pesar de que su familia está cerca, ella prefiere parir por sus propios recursos, como se ha hecho durante miles de años.
 
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=N4jGKRN2j3A?rel=0]
 
Para las mujeres que no han llevado una vida natural y sus tejidos ya no son flexibles, todavía tienen una excelente oportunidad de evitar los dolores en el parto. El doctor Angel Escudero, en una sola sesión, cuaquier día durante el embarazo, programa a la mujer y al niño para que no sientan nada desagradabe en todo el proceso, incluido hasta bastante después del parto.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=q-AsSA2NPuw?rel=0]
 
Por favor, madres, si de verdad queréis a vuestros hijos amamantadlos hasta los dos años. Si es más tiempo, mejor.
 
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