Dos mil muertos por el antidiabético Mediator
El escándalo sanitario originado en Francia a raíz de las 2.000 muertes provocadas por el antidiabético Mediator, un fármaco que se comercializó en este país hasta 2009 a pesar de los avisos que alertaban de su peligrosidad, ha despertado las alarmas en torno a la transparencia de los medicamentos ya instaurados en el mercado. A raíz de la noticia, la revista médica Prescrire –conocida por desvelar los efectos nocivos del antidiabético– ha hecho pública una lista con los diez medicamentos “más peligrosos” que cuentan con el visto bueno de las autoridades sanitarias.
Se trata de un catálogo de fármacos que incluye desde antibióticos a analgésicos, antidiabéticos, medicamentos para avivar el deseo sexual e, incluso, tratamientos para dejar de fumar. Elaborado con la ayuda del farmacólogo francés Jean-Paul Giround, esta lista pone contra las cuerdas a los laboratorios de estos fármacos: Di-antalvic, Hexaquin, Zyban, nexen, Vastarel, Actos, Adartrel, Ketek, Zyprexa e Intrinsa. Sus efectos secundarios, explican los expertos, pueden ser “extremadamente dañinos para la salud”, por lo que según ellos, “no deberían estar en el mercado”.
España comercializa cinco de los medicamentos que la revista Prescrire señala como “más peligrosos”. Se trata del antidiabético Actos; el fármaco para el síndrome de piernas inquietas Adartrel; el antibiótico Ketek; los parches de testosterona Intrinsa; y el tratamiento para la esquizofrenia Zyprexa.
Menos mal que estamos en buenas manos y nuestra Ministra de Sanidad tomará medidas urgentes para evitar muertes en España.
Estoy seguro que esos jueces que obligaron a vacunar hace pocas semanas a niños inocentes meterán en el trullo a estos delincuentes de bata blanca.
Los dos párrafos anteriores tenía que publicarlos el 28 de diciembre, pero debido a mi inocencia se me olvidó.
Para quitar el mal sabor de boca, os dejo un audio sobre los beneficios del agua de mar. El sabor saladito del agua de mar nos quitará el regusto amargo de estas matanzas impunes y habituales.


