Recetas con harina de garbanzos
Publicado: 11 Abr 2021, 15:14
Como dije en el post Pan dulce con harina de algarroba, estoy probando nuevas recetas elaboradas con productos que tienen muchas posibilidades pero que son bastante desconocidos en las recetas tradicionales.
Hoy le ha tocado el turno a la harina de garbanzos. Esta harina reune varias virtudes, lo que hace su uso muy interesante.
1 - Puede suplir perfectamente el huevo en muchas recetas, incluida la clásica tortilla, como luego veremos.
2 - No contiene gluten, lo que la hace muy interesante teniendo en cuenta la nueva plaga de personas que, debido a problemas intestinales y enfermedades autoinmunes, acaban formando parte del numeroso batallón de celiacos, y no pueden probar nada que tenga gluten. Aunque ellos piensan que su incapacidad para asimilar el gluten es incurable, la realidad es que podrían volver a la normalidad restaurando su flora intestinal y curando sus enfermedades.
3 - Tiene un sabor muy agradable y realza cualquier receta.
4 - Otra de sus virtudes es que, aunque quede cruda o poco hecha, no resulta indigesta.
Tanto esta harina como las que uso para hacer pan, son de los productores de alimentos ecológicos de Rincón del Segura. He hablado con ellos para que tengan un detalle con los lectores de este blog, y han accedido a no cobrar el porte para todos los que compren 20 kilos de productos o más. A los que compren menos les cobrarán la mitad del precio del porte habitual.
Al hacer el pedido, hay que poner de parte de Francisco Llinares o Escuela de Salud, y tendrán esa atención.
Vamos a ver tres recetas con esta harina:
TORTILLA SIN HUEVO
Tengo que decir que nadie que vea la tortilla hecha puede imaginar que no lleva huevos. Incluso algunos que la prueben sin fijarse mucho no se darán cuenta, pues el sabor es muy parecido.
Primero he preparado unas verduras rehogadas con tomates rallados, aceite y sal. Como ingredientes, se pueden poner casi todas las verduras que haya en el mercado: cebolla, ajo, zanahoria, pimientos rojos y verdes, puerro, champiñones, calabacín, coliflor, alcachofa, habas tiernas, perejil, etc.
Se ponen las verduras con el tomate rallado, aceite y sal a fuego lento. Cuando estén hechas, se escurre el poco caldo que queda. Dicho caldo con un poco más de agua se usa para añadir a la harina de garbanzos.
Para una tortilla para dos personas he usado 100 gramos de harina de garbanzos. Se le va añadiendo el caldo y el agua hasta que la pasta tiene la misma textura que los huevos batidos. En ese momento se mezcla con toda la verdura en un cuenco, se pone todo en una sartén que no se pegue y se reparte.
Va un poco más lento que si se hiciera con huevos, pero al final la tortilla queda igual de sólida. Lo ideal es darle dos vueltas por cada lado para que quede bien cuajada.

PASTEL DE CALABACÍN CON HARINA DE GARBANZOS

Se mezclan 250 gramos de harina de garbanzos en medio litro de agua (una parte puede ser agua de mar, para que quede a gusto de sal). La mezcla debe dejarse reposar entre una y dos horas.
Luego se añade medio Kg de calabacines crudos cortados. Se tritura todo con el minipimer.
Se pone una bandeja al horno caliente durante cinco minutos. Cuando ya está caliente, se le ponen unas cucharadas de aceite de oliva y se vierte la mezcla en la bandeja.
Se deja cocer en el horno durante unos cuarenta minutos y sale esto:

Como queda una textura cremosa, si se quiere que se pueda cortar a trozos es conveniente dejarlo enfríar antes. Después de frío ya se pueden hacer trozos como éste:

A los que les guste la textura más seca pueden probar la siguiente receta.
TORTA DE HARINA DE GARBANZOS (FAINÁ)
Pongo el vídeo que está muy bien explicado.
Hoy le ha tocado el turno a la harina de garbanzos. Esta harina reune varias virtudes, lo que hace su uso muy interesante.
1 - Puede suplir perfectamente el huevo en muchas recetas, incluida la clásica tortilla, como luego veremos.
2 - No contiene gluten, lo que la hace muy interesante teniendo en cuenta la nueva plaga de personas que, debido a problemas intestinales y enfermedades autoinmunes, acaban formando parte del numeroso batallón de celiacos, y no pueden probar nada que tenga gluten. Aunque ellos piensan que su incapacidad para asimilar el gluten es incurable, la realidad es que podrían volver a la normalidad restaurando su flora intestinal y curando sus enfermedades.
3 - Tiene un sabor muy agradable y realza cualquier receta.
4 - Otra de sus virtudes es que, aunque quede cruda o poco hecha, no resulta indigesta.
Tanto esta harina como las que uso para hacer pan, son de los productores de alimentos ecológicos de Rincón del Segura. He hablado con ellos para que tengan un detalle con los lectores de este blog, y han accedido a no cobrar el porte para todos los que compren 20 kilos de productos o más. A los que compren menos les cobrarán la mitad del precio del porte habitual.
Al hacer el pedido, hay que poner de parte de Francisco Llinares o Escuela de Salud, y tendrán esa atención.
Vamos a ver tres recetas con esta harina:
TORTILLA SIN HUEVO
Tengo que decir que nadie que vea la tortilla hecha puede imaginar que no lleva huevos. Incluso algunos que la prueben sin fijarse mucho no se darán cuenta, pues el sabor es muy parecido.
Primero he preparado unas verduras rehogadas con tomates rallados, aceite y sal. Como ingredientes, se pueden poner casi todas las verduras que haya en el mercado: cebolla, ajo, zanahoria, pimientos rojos y verdes, puerro, champiñones, calabacín, coliflor, alcachofa, habas tiernas, perejil, etc.Se ponen las verduras con el tomate rallado, aceite y sal a fuego lento. Cuando estén hechas, se escurre el poco caldo que queda. Dicho caldo con un poco más de agua se usa para añadir a la harina de garbanzos.
Para una tortilla para dos personas he usado 100 gramos de harina de garbanzos. Se le va añadiendo el caldo y el agua hasta que la pasta tiene la misma textura que los huevos batidos. En ese momento se mezcla con toda la verdura en un cuenco, se pone todo en una sartén que no se pegue y se reparte.
Va un poco más lento que si se hiciera con huevos, pero al final la tortilla queda igual de sólida. Lo ideal es darle dos vueltas por cada lado para que quede bien cuajada.

PASTEL DE CALABACÍN CON HARINA DE GARBANZOS

Se mezclan 250 gramos de harina de garbanzos en medio litro de agua (una parte puede ser agua de mar, para que quede a gusto de sal). La mezcla debe dejarse reposar entre una y dos horas.
Luego se añade medio Kg de calabacines crudos cortados. Se tritura todo con el minipimer.
Se pone una bandeja al horno caliente durante cinco minutos. Cuando ya está caliente, se le ponen unas cucharadas de aceite de oliva y se vierte la mezcla en la bandeja.
Se deja cocer en el horno durante unos cuarenta minutos y sale esto:

Como queda una textura cremosa, si se quiere que se pueda cortar a trozos es conveniente dejarlo enfríar antes. Después de frío ya se pueden hacer trozos como éste:

A los que les guste la textura más seca pueden probar la siguiente receta.
TORTA DE HARINA DE GARBANZOS (FAINÁ)
Pongo el vídeo que está muy bien explicado.