El futuro de la vivienda como vehículo de inversión.
Publicado: 22 May 2023, 22:15
Copio y amplío un comentario del Telegram:
1.- La generación del baby boom está falleciendo, además aceleradamente.
2.- Los hijos de esta generación del Baby Boom ya tienen su propia vida hecha. Cuando sus padres fallezcan y éstos quieran heredar sus bienes raíces, tendrán que pedir prestado para pagar los impuestos de sucesiones tanto de la casa en la que vivían sus padres, como la que tenían arreglada en el pueblo, y/o la de la playa, la montaña...
3.- A aquellos ciudadanos que no puedan pagar el impuesto, el Estado Nación les sustraerá convenientemente el bien raiz.
4.- Quienes sí que lo puedan pagar en su mayoría lo harán pidiendo dinero prestado, porque la gente en España está pelada, así que en cuanto lo tengan lo sacarán a la venta a precio de mercado, o incluso por debajo de precio de mercado para quitarse préstamos, pufos e IBIS.
Esta circunstancia aumentará la presión vendedora.
5.- Si los programas eugenésicos de las élites acaban teniendo éxito, la población española debería pasar de 45 millones a unos 25 ó 30, (no recuerdo en qué sitio de conspiración lo leí). Esto provocaría una menor demanda y deberían quedar muchas viviendas vacías, no obstante el número de inmuebles controlado por el Estado será grande también, lo cual junto con determinadas leyes les facilitará estabilizar precios.
6.- Si observamos la juventud de hoy en día, vemos que anteponen mucho la inmediatez, las fotos en redes sociales, viajar y compartir su felicidad en Instagram, consumir vídeos de menos de 30 segundos, poco apego al dinero, etc. Es decir que cuando quieren algo lo quieren ya, de modo que cuando hereden una casa que a sus padres les costó €400mil, si les pilla en un momento en el que necesiten pasta o simplemente quieran hacer algo, lo venderán a €200mil ¡y que se los den ya!
Conclusión personal: Desde siempre la manera de invertir que ha seguido el pueblo llano ha sido el ladrillo, porque de alguna manera nunca dejaba de subir, pero es que nunca se dejaba de crecer tanto en renta per cápita como en población, sin embargo el nuevo escenario al que podríamos estar yendo quizá no sea ese.
El valor intrínseco de los inmuebles para invertir podría ser menor dentro de diez años que hoy, por no contar los quebraderos de cabeza con inquilinos, mantenimiento, impuestos, etc, que supone sólo querer conservarlos y que funcionen, (para quienes alguna vez se hayan dedicado a alquilar inmuebles, coincidirán en que puede llegar a ser un trabajo mucho más desagradable de lo que la gente se piensa de primeras).
Entonces me mojo y opino que cometerá un error quien a día de hoy, y durante los próximos años, adquiera un inmueble para invertir, salvo contadas excepciones claro está, porque el viejo mantra de que "a la larga siempre subirá", tiene toda la pinta de que va a tocar a su fin durante este siglo, incluso considerando inflaciones anuales superiores al 2%, porque definitivamente a los salarios les va a costar mucho seguirlas, y encima los sucesivos gobiernos impedirán incorporarlas a las rentas que se les cobren a los inquilinos.
Eso si el propio Estado no te envía okupas.
En fin, que mal.
1.- La generación del baby boom está falleciendo, además aceleradamente.
2.- Los hijos de esta generación del Baby Boom ya tienen su propia vida hecha. Cuando sus padres fallezcan y éstos quieran heredar sus bienes raíces, tendrán que pedir prestado para pagar los impuestos de sucesiones tanto de la casa en la que vivían sus padres, como la que tenían arreglada en el pueblo, y/o la de la playa, la montaña...
3.- A aquellos ciudadanos que no puedan pagar el impuesto, el Estado Nación les sustraerá convenientemente el bien raiz.
4.- Quienes sí que lo puedan pagar en su mayoría lo harán pidiendo dinero prestado, porque la gente en España está pelada, así que en cuanto lo tengan lo sacarán a la venta a precio de mercado, o incluso por debajo de precio de mercado para quitarse préstamos, pufos e IBIS.
Esta circunstancia aumentará la presión vendedora.
5.- Si los programas eugenésicos de las élites acaban teniendo éxito, la población española debería pasar de 45 millones a unos 25 ó 30, (no recuerdo en qué sitio de conspiración lo leí). Esto provocaría una menor demanda y deberían quedar muchas viviendas vacías, no obstante el número de inmuebles controlado por el Estado será grande también, lo cual junto con determinadas leyes les facilitará estabilizar precios.
6.- Si observamos la juventud de hoy en día, vemos que anteponen mucho la inmediatez, las fotos en redes sociales, viajar y compartir su felicidad en Instagram, consumir vídeos de menos de 30 segundos, poco apego al dinero, etc. Es decir que cuando quieren algo lo quieren ya, de modo que cuando hereden una casa que a sus padres les costó €400mil, si les pilla en un momento en el que necesiten pasta o simplemente quieran hacer algo, lo venderán a €200mil ¡y que se los den ya!
Conclusión personal: Desde siempre la manera de invertir que ha seguido el pueblo llano ha sido el ladrillo, porque de alguna manera nunca dejaba de subir, pero es que nunca se dejaba de crecer tanto en renta per cápita como en población, sin embargo el nuevo escenario al que podríamos estar yendo quizá no sea ese.
El valor intrínseco de los inmuebles para invertir podría ser menor dentro de diez años que hoy, por no contar los quebraderos de cabeza con inquilinos, mantenimiento, impuestos, etc, que supone sólo querer conservarlos y que funcionen, (para quienes alguna vez se hayan dedicado a alquilar inmuebles, coincidirán en que puede llegar a ser un trabajo mucho más desagradable de lo que la gente se piensa de primeras).
Entonces me mojo y opino que cometerá un error quien a día de hoy, y durante los próximos años, adquiera un inmueble para invertir, salvo contadas excepciones claro está, porque el viejo mantra de que "a la larga siempre subirá", tiene toda la pinta de que va a tocar a su fin durante este siglo, incluso considerando inflaciones anuales superiores al 2%, porque definitivamente a los salarios les va a costar mucho seguirlas, y encima los sucesivos gobiernos impedirán incorporarlas a las rentas que se les cobren a los inquilinos.
Eso si el propio Estado no te envía okupas.
En fin, que mal.