Unas preguntas para los “expertos” covidianos
Es curioso que todos me llaman negacionista, cuando yo nunca he negado nada. Desde pequeño tengo la mala costumbre de hacer preguntas, pero preguntar no es negar ni afirmar nada. Que las preguntas sean molestas, porque el que afirma algo no pueda demostrarlo, tampoco es culpa mía.
A continuación voy a lanzar al aire unas cuantas preguntas que considero importantes. Ya sé que, aunque no se respondan, el 99% de la gente seguirá creyendo en lo que dice la tele, pero teniendo en cuenta que vivimos en unos momentos históricamente muy peligrosos, creo que es mi deber dejar estas preguntas escritas por si pueden arrebatar algún alma cándida de las manos de sus verdugos.
Para que las preguntas se vean a simple vista las pondré en negrita.
Primera pregunta:
¿Dónde está el estudio del aislamiento del Sars Cov 2?
El jefazo de los científicos chinos dice que el virus nunca ha sido aislado.
Pregunto por el aislamiento, porque lo único que me responden es con la secuenciación genética del pretendido virus, lo cual me lleva a la siguiente pregunta:
¿Cómo se puede secuenciar un virus sin haberlo aislado previamente?
La secuenciación genética de una sopa de fluidos de un enfermo sin haber aislado nada, puede ser divertido para unos niños jugando con Quimicefa, pero jugar con las vidas de millones de personas es un acto criminal.
¿Cómo se pueden diseñar unos test sin haber aislado el virus?
Al haber secuenciado una sopa de letras, no es de extrañar que salgan positivos en las papayas, en las cabras, en el aceite de coche, en sangre congelada del 2017, y en todos los sitios en los que se encuentran esas letras diseminadas.
Crear olas, pandemias, brotes y confinamientos en base al número de positivos que salen de los test es sencillamente criminal. Cuando hace falta un brote nuevo, y el porcentaje de falsos positivos no es suficiente, se aumentan los ciclos de la PCR hasta 40 y da positivo hasta el agua destilada.
El último brote de estudiantes en viaje de fin de curso en las islas es de juzgado de guardia. Se hace una criba y salen mil positivos, y a pesar de que allí la mitad son extranjeros, los mil contagiados son jóvenes y españoles. Eso sería imposible, a no ser que sólo se hayan testado a estudiantes, con el claro objetivo de meterles miedo para que vayan a vacunarse. Como las franjas de edad superiores están fallando a la hora de poner el brazo como cobayas voluntarias en el mayor experimento que se ha hecho nunca de un medicamento, quieren asustar a la siguiente franja de edad para reemplazar a las cobayas que se niegan a emponzoñar su salud con un potingue desconocido del que nadie se hace responsable.
El British Medical Journal intenta poner un poco de sentido común y dice que un positivo no es un contagiado y mucho menos un enfermo.
Lo que nos llevaría a unas preguntas más:
¿Los “expertos” saben leer inglés?
¿Saben cómo funciona el método científico?
Cuando un estudio va contra los intereses de quien les paga ¿muerden la mano que les da de comer? (es una pregunta retórica)
¿Si es un virus respiratorio, por qué se propone una prueba anal para la PCR?
Que yo sepa la gente no respira por el culo.
¿O sólo se trata de humillar y burlarse de los ignorantes?
¿ALGUNA VEZ SE HA DEMOSTRADO QUE UN VIRUS PUEDE ENFERMAR A ALGUIEN?
Esta pregunta la pongo en mayúsculas porque es la más importante de todo el artículo.
Todos tenemos en nuestro cuerpo un kilo de virus, que como son pequeñitos entran mucha cantidad. Los virus estaban aquí antes que nosotros. Siempre hemos vivido en contacto estrecho con ellos sin ningún problema.
Aunque el Sars Cov 2 se hubiera aislado (que no es el caso), no sería relevante. Lo importante para parar el mundo y meter a los sanos en cuarentena (cosa que no se había hecho nunca), es demostrar científicamente que el bichito es capaz de enfermar a la gente sin lugar a dudas. Sin esta demostración, que no se puede hacer sin haber aislado previamente al virus, todo lo que se haga estará basado en pseudociencia, dogmas no demostrados, creencias pseudoreligiosas y planificación genocida.
Es desolador ver el horrendo espectáculo de los políticos estúpidos e ignorantes dando palos de ciego y tratando de calcular qué imbecilidad les reportará mayor número de votos.
El virus tiene que enfermar a la gente con síntomas. Decir que alguien está enfermo asintomático es una burla descarada diseñada para burlarse de los borregos. Aunque los borregos son los únicos que no se sienten nunca borregos, incluso cuando les dicen a las claras que tienen que conseguir la inmunidad de “REBAÑO”. Posiblemente porque desde siglos han sido habituados por la religiones que se han autoproclamado sus pastores.
EXPERTOS EN TELEVISIÓN
Es muy divertido ver en TV cuando hacen un debate sobre política, que te sacan a tres periodistas de izquierdas y tres de derechas, aunque la cadena sea de extrema izquierda. Pero cuando van a dar un sermón sobre lo malvado que es el virus nunca se atreven a sacar a nadie que pueda contradecir lo más mínimo la versión oficial.
¿Tan poco sólida es la versión oficial que no se atreven a debatir con alguien que discrepe?
¿O es que si los sacas del guion que se han estudiado ya no saben qué decir?
Esa actitud no es propia de científicos, sino de impartir adoctrinamiento religioso.
Sacaron a Miguel Bosé porque sabían que no tenía nivel y que sería fácil dejarlo en ridículo, pero ninguna cadena se atreve a dejar hablar a la catedrática María José Martínez Albarracín. Jugar con las cartas marcadas y con 5 ases en la manga es propio de mafiosos y estafadores.
UNA PONZOÑA MAL LLAMADA “VACUNAS”.
Como las mal llamadas vacunas están en fase experimental, las siguientes preguntas serían:
¿Quiénes son el grupo de control en este experimento mundial?
¿Cómo se puede hablar de eficacia y seguridad sin haber hecho un estudio a largo plazo?
Si el riesgo es desconocido y el beneficio es cero ¿Cómo se puede mentir diciendo que los beneficios superan ampliamente a los riesgos?
Es muy curioso saber que lo que enferma a la gente es la proteína espiga, sin necesidad de que esté presente ningún virus, y lo que pretenden las “vacunas” es crear esa proteína en el cuerpo a perpetuidad.
En los pocos meses que se inocula esa sustancia hay decenas de miles de muertos y millones con efectos secundarios.
¿Cuántos centenares de miles de muertos harán falta para parar el experimento?
¿O quizá el objetivo del experimento es reducir la población que no trabaja y consume petróleo?
NUEVAS CEPAS O VARIANTES
Otra cosa curiosa es que las tres primeras cepas se produjeron justo en los tres primeros países que se empezó a vacunar. La probabilidad matemática de que la causa de esas cepas no fueran las vacunas es muy cercana a cero.
Otra curiosidad es que durante un año sin “vacunas” y con el “virus” campando a sus anchas no se produjera ninguna variante. Tuvo que esperar a las vacunas para mutar.
Lo cual me lleva a otra pregunta:
¿Si el virus original no ha sido aislado, cómo se puede identificar una cepa nueva?
Mi teoría es que no hay cepas con las letras del alfabeto, que pronto se terminarán, sino que cada test es diferente a todos los demás y, por tanto, se podría considerar una cepa nueva. Resumiendo: reto a que me presenten dos secuenciaciones completas de enfermos diferentes que coincidan. Por tanto, no tenemos una docena de cepas nuevas, sino millones de cepas nuevas, tantas como test se han hecho. Cada sopa de fluidos, ha dado lugar a una secuencia diferente de todas las demás. Hablo de la secuenciación completa del genoma y no de escoger unas letritas aisladas a voluntad.
PREGUNTAS SOBRE EL CERCANO FUTURO
Cuando llegue diciembre y enero, con el 80% de la población emponzoñada con la “vacuna”, y la gripe estacional colapse los hospitales, como ha ocurrido todos los años antes de la plandemia, ¿Qué excusa se dará a todos los enfermos que a pesar de estar vacunados sigan dando positivo en el papayatest con los mismos porcentajes de siempre?
Aquí hay una recopilación de los colapsos hospitalarios desde el 1995, sin necesidad de pandemia.
¿Se echará la culpa a nuevas y cada vez más peligrosas cepas?
¿Se culpará a los no vacunados?
Unos venenos que dicen que a pesar de estar vacunado te puedes contagiar y puedes contagiar a otros no pueden usar el nombre de vacuna. La definición de vacuna es que pueda impedir que te infectes de la enfermedad contra la que te vacunas. Una pócima que lo único que dice con la boca pequeña es que pasarás la enfermedad de forma menos grave, es un medicamento, que además no cumple lo que promete, porque ya hay miles de muertos entre los vacunados.
El colmo de la desfachatez es que me digan que yo me tengo que vacunar para que los otros vacunados no se contagien. Deberían buscar un chivo expiatorio un poco más verosímil para explicar los tremendos fracasos de sus experimentos.
En los países con mayor porcentaje de vacunación, la mayoría de muertos estaban vacunados.
¿Por qué no salen esos datos en la tele?
¿Tiene algo que ver que la Farmafia sea el mayor cliente de anuncios de los canales?
¿O la censura viene desde mucho más arriba que las marionetas puestas en los gobiernos?


