Bacteria resistente a los antibióticos
Londres. (Efe).- Europa está mal preparada para hacer frente al desafío para la salud pública que presentan las bacterias resistentes a los antibióticos como la identificada recientemente en un artículo publicado en la revista The Lancet.
«Las últimas informaciones sobre la rápida difusión de una bacteria resistente a los fármacos alertan sobre la naturaleza y magnitud del problema con el que nos encontramos», afirma en un comunicado el profesor Giuseppe Cornaglia, presidente de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas.
Según la citada Sociedad Europea de Microbiología Clínica, no es probable que se disponga de nuevos antibióticos en los diez próximos años como mínimo.
Mi comentario a la noticia:
Que las bacterias se hagan resistentes a los antibióticos es lo lógico. Es imposible que no ocurra con el paso del tiempo y el uso absurdo e indiscriminado de estos venenos. Se dan antibióticos de una forma criminalmente irresponsable hasta para enfermedades víricas, sabiendo que no sirven para nada.
Las bacterias, como cualquier ser vivo, evolucionan adaptándose al medio. Si el medio es nadar entre venenos, pues se adaptan para sobrevivir en esas condiciones.
A ellas les es muy fácil hacerse resistentes a cualquier dosis mortal. Ello es debido a que su descendencia se puede multiplicar en pocas horas. En cambio, los seres humanos necesitan veinte años para poder reproducirse. Ante una dosis fuerte de antibióticos (antivida es la traducción de la palabreja), un ser humano necesita varias generaciones para adaptarse, lo que representa cerca de 100 años, mientras las bacterias están perfectamente adaptadas para el primer fin de semana que llega.
La ignorancia supina de los científicos es tan grande que creen que le pueden ganar la guerra a unos seres infinitamente superiores a nosotros debido a su capacidad de adaptación. Se envalentonan por haber ganado alguna escaramuza en el corto plazo, y no vislumbran que no tienen la más mínima probabilidad de ganar esa guerra.
Si fueran capaces de mirar más allá de su propia nariz y ver el asunto con todas sus circunstancias, sabrían que hace un centenar de años que escogieron el sendero equivocado. Aunque, quizá lo saben, pero la debilidad de su egoísmo les hace inmolar la salud de sus descendientes en el altar de su avaricia.
Pobrecillos, están preocupados porque en diez años no se podrán comercializar nuevos antibióticos para estas bacterias resistentes. Que lástima me darían si realmente fueran sinceros. Es poco probable que no conozcan la plata coloidal, pues estaba admitida como tratamiento en el 1930 por la FDA. Y si la conocen, sabrán que ninguna bacteria puede evolucionar para hacerse resistente a la plata, porque ninguna puede sobrevivir cuando se le inhabilita la forma que tiene de respirar. Y, si sabiendo eso, permiten que miles de personas mueran debido a infecciones por bacterias resistentes mientras salen los nuevos antibióticos, eso sólo se puede calificar con una palabra: criminales.


